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sábado, 23 de junio de 2012

Un plato de judías mágicas




Extraordinario. D
e: Col.lectiu Babazorro. Elenco: Babazorro 1. Escenografía: Col.lectiu Babazorro, Isabel Velasco y Jaume Riera. Iluminación: Isabel Velasco. Lugar: Vestíbulo Espai LLiure. Barcelona.

En una época donde vender experiencias es algo “fashion” y comercial, sorprende que una cena como esteExtraordinario no tenga un restaurante estable en algún teatro atrevido de cualquier ciudad. Claro que cuando se trata de ir al teatro, la mayoría de la gente quiere ver actores sobre un escenario, quieren que se apaguen las luces, que haya acción y, sobre todo, que ningún actor le interrogue directamente.
            Extraordinario es una experiencia de espectáculo en vivo, por cierto nada espectacular ni teatral, pero sí muy artesana, que cuida hasta el último detalle y que se  realizada para narrar historias reales y sorprendentes a la vez, de esas que hacen pensar como han ido las cosas y por qué el mundo es como es. Dura  tres horas como mínimo, todo pasa alrededor de una mesa y el público tiene que hacer el esfuerzo de abrir la boca para hablar.
            Babazorro es un chico con rastas y con cara de buena persona, empieza sirviéndonos un vaso de Havana 7, también hay agua para quien no beba alcohol, con la intención de hacernos sentir el gusto. Nos explica que se hará una cena y que él irá hablando, y que ha intentado elaborar un menú que enlaza con historias que explicará.
            La primera historia que nos narra es la de San Pancracio, patrón del dinero. Nos hace levantarnos para ir hasta una pequeña mesa que está puesta y manipulada par conseguir unos pequeños efectos graciosos y sorprendentes. San Pancracio abre la puerta a temas relacionas con la iglesia.  El segundo tema es la historia de aquel gol que Maradona marcó con la mano en el partido Argentina – Inglaterra del Mundial de fútbol de 1986, y lo relaciona con el gol en la guerra de las Malvinas, y la amistad entre un Maradona cocainómano y Fidel Castro, lo mezcla con la imagen del Che Guevara. Luego avanza hablando de política internacional, de la raza negra, de la cultura de imágenes, del País Vasco y de la lengua, de sexo, etc.
            Babazorro con una visión especial que abre terreno a la duda sobre como hemos aprendido las cosas o como  las explicamos. Cuando llega el postre y el café, Babazorro se despide después de más de tres horas cocinando y hablando. Sorprende el hecho de que no quiere que se le feliciten ni siquiera quiere aplausos. Además, nos deja quedarnos todo el tiempo que queramos con la única condición de que el último apague las luces. Cuando pasa unos minutos todo el mundo marcha con una sonrisa en la boca y convencidos que ha sido una experiencia que les acompañará durante mucho tiempo.

                                                                                                  Aleix Serra

viernes, 22 de junio de 2012

Mucha "coña" para nada


Molt soroll per no res (Mucho ruido y pocas nueces) De: William Shakespeare. Dirección: Oriol Tarrasón. Elenco: Bernat Quintana, Sergi Torrecilla, Guillem Gefäll, Mireia Illamola, Maria Ibars, Annabel Castan, Bàrbara Roig. Vestuario: Les Antonietes Teatre. Escenografía: Assad Kassab. Sala Muntaner. Barcelona.

Mucho ruido y pocas nueces es una deliciosa comedia de enredo sobre el amor y el engaño, donde toda la gracia cae en el lenguaje, lo que se dice y como se dice, más que en la acción o en la trama.  El talento, el refinamiento en la ironía y causticidad, sobre todo en el caso de la protagonista, hacen que el ingenio sea más tangible que el amor, un sentimiento que Shakespeare trata aquí un poco a la ligera.
            La compañía Les Antonietes Teatre parte de desarrollar la comedia en el terreno de la frivolidad más deliberada y acabar muy pasada de vueltas.  Gritos, gestos, acciones y tonos fuera de lugar marcan la pauta de Molt soroll per no res. No se trata de un todo me da igual desconsiderado ni irrespetuoso, si no que se aproxima al clásico de pasárselo  bien.
            La adaptación de la comedia de Shakespeare tiene aciertos y algunos desaciertos. La juventud de los componentes de la compañía es uno de los primeros, que le proporciona a la adaptación una frescura y originalidad en la presentación y en la actuación de los actores. La obra está adaptada a los tiempos más actuales, donde tienen cabida los móviles, la televisión y una vestimenta militar más “contemporánea”. Además, se ha intentado “desarrollar” algo más la trama original invirtiendo alguno de los roles interpretativos, haciendo a algunos actores interpretar papeles femeninos y a algunas actrices interpretar papeles masculinos, sumándole, si cabe, más confusión al asunto.
            Tampoco faltan las muñecas en este entorno tan distendido. Una barbie y un Ken representan la escena de la ventana entre los personajes Margaret y Borachio, que después provoca el mal entendido y la fingida muerto del personaje de Hero, con una solución eficaz.
            Aunque se pasan un poco de la raya, no se  puede negar que los intérpretes son simpáticos. Un elenco muy irregular, pero que  sobresalen la pareja más atractiva de la pieza. El Benedick que lo encarna Bernat Quintana, un crápula encantador, y Beatrice una actriz que asume su personaje con ilusión.  Finalmente nos hayamos ante un montaje donde los actores han sido domesticados para este tipo de espectáculo.


                                                                                                       Aleix Serra

Las máscaras en litigio


La Avería. De: Friedrich Dürrenmatt. Dirección: Blanca Portillo. Versión: Fernando Sansegundo. Elenco: Daniel Grao, Emma Suárez, Fernando Soto, José Luis García Pérez, Asier Extendía, José Luis Torrijo. Vestuario: Elisa Sanz, Iluminación: Pedro Yagüe. Naves del  Matadero de Madrid.


Un juez (Daniel Grao), un abogado fiscal (Asier Etxeandia), un defensor (José Luis Torrijo) y un verdugo (Fernando Soto) se reúnen de vez en cuando en casa del juez para recrear los grandes juicios de la historia. Todos están jubilados y esta es la forma que tienen de pasar el tiempo. Lo primero que hacen es cenar. Mademoiselle  Simona (Emma Suárez), mayordoma del juez, se encarga de prepararles unos platos exquisitos que ellos lo celebran con canciones y lo acompañan de vinos refinados. Lo que parece un mero pasatiempo inocente se convierte en una trampa deliberadamente truculenta.  Llegará a escena un representante comercial del sector textil (José Luis García Pérez) que acaba de tener una avería con su coche y le pide al juez si puede pasar la noche en su casa.
            Blanca Portillo, demuestra que además de actriz puede dirigir. Inventa un inquietante juego que interpreta en clave de comedia bufa con algunos toques de terror. Nos analiza nuestra sociedad, donde lo que importa es a qué grupo perteneces. Un  mundo que exige ganadores y arrincona a los perdedores.
            La avería cuenta con una serie de elementos muy atractivos para el espectador, más allá de un buen reparto, el seguimiento de un proceso judicial siempre gusta, y más si está envuelto por el miedo.  Pero muy a nuestro pesar, el desarrollo del litigio se pierde un poco en otras consideraciones accesorias que restan a la trama. De entrada, todos los intérpretes, excepto el vendedor, llevan unas máscaras que distorsionan sus caras, unas caretas de látex para parecer más viejos, que les obligan a moverse como si fueran mayores. Por ello, deben de impostar la voz, cosa que hace que los personajes no sean muy creíbles.  Me pregunto, ¿no hay actores mayores capacitados para hacer el papel? ¿No ha sido un gasto excesivo crear las máscaras? Quizás, se podría haber dejado que los actores, sin látex en su rostro, demostraran su capacidad para representar a un anciano.
            Es muy probable que el interés inicial de la obra se disperse durante las dos horas de la representación. Quizás un montaje más austero, habría resultado, a mi parecer, mucho más efectivo.

                                                                                                 Aleix Serra

Una amarga desgustación


Titus Andronicus. De: La fura dels Baus. Dirección y dramaturgia: Pep Gatell. Intérpretes: Vidi Vidal, Iván Altamira, Joaquim Revenga, Ramón Tarès, Carles Fígols, Roelkis Bueno, Darío Ese, Diana Bernedo, María Pérez, Raúl Vargas, Joan Serra. Composición musical: Robert Merdzo. Mercat de les Flors.


Si tuviese que dar un sabor a una tragedia, sería sin dudarlo amargo o agrio, en cualquier caso desagradable. A veces la sangre es difícil de digerir. Si alguna cosa sobra en Titus Andronicus es precisamente esa violencia física rodeada de sangre. Escenas de violaciones, de antropofagia, descuartizamientos o amputaciones diversas convierten este texto en uno de lo más brutales de Shakespeare.
            Titus Andronicus es una tragedia familiar llena de represalias, una selva de animales salvajes que se devoran entre sí, un autentico festín de sangre… La Fura dels Baus, más concretamente su director Pep Gatell se ha pasado de vuelta. Por un lado ha involucrado al personal de un restaurante con los propios actores.  Durante todo el espectáculo se pasan cocinando y en el momento de la escena del banquete que Titus ofrece a Tamora, un total de 28 espectadores pueden participar del festín. Estos espectadores han sido seleccionados mediante un concurso. Ellos podrán disfrutar en directo de la comida mientras les salpican la sangre ficticia del espectáculo. La Fura en esta escena, intenta sin mucho éxito recuperar su lenguaje furero.
            Para llegar a esa escena los espectadores han tendido que soportar sin gracia, ni fuerza, ni tensión, ni por supuesto  emoción, un lenguaje soporífero durante una hora antes de la llegada de ese esperado final. La Fura ha evolucionado, ha probado rumbos diferentes, y ahora dice que vuelve a sus orígenes. Se puede ver perfectamente cuando el asistente cada vez que ve acercarse un artefacto móvil se predispone a apretarse y morirse de miedo, pero nada de eso ocurre. La tensión deseada se convierte en un achuchón bien controlado por los técnicos del equipo. Para evitar manchar a nadie con la sangre derramada, estos mismos se encargan de abrir el hueco.
La historia resulta imposible de seguir porque la atención no está en el desarrollo argumental sino en el esfuerzo por epatar con movimientos, luces, músicas y tinta roja. Ni tan abrumadores ni sobrecogedores. Mucho gore muy diluido. De hecho el espectador participa poco, aunque se repartan unas escasas bolsitas de comida y uvas.
 Las estructuras sobre ruedas por donde se desplazan los actores, las imágenes de video juegos proyectados sobre las pantallas que delimitan el espacio, los recursos, en definitiva, que hace veinte años resultaban  esplendorosos y llenos de energía, ahora aquí, en Titus, ya no son lo que eran. Han conseguido dejar en segundo plano el texto, los actores no saben muy bien por donde moverse y probablemente no saben que deben de hacer.
            Es posible que este texto no haya caído en buenas manos. O quizás nos hemos hecho mayores y este lenguaje furero tenga que evolucionar en manos de nuevos miembros.



                                                                                                   Aleix Serra

Todo queda cerca



LA PRESA. De: Conor Mcpherson. Traducción: Joan Sellent. Dirección: Ferran Utzet. Elenco: Montse Germán, Ramón Vila, Jordi Coromina, Armand Villén y Òscar Intente. Escenografía: Sebastià Brosa. Vestuario: Maura Nylon. Biblioteca de Cataluña.

El pub rural situado al noroeste de Irlanda donde sucede la acción de La presa, es el Library pub, un local que va más allá del escenario que incluye al propio público y abre simbólicamente sus puertas a nuestra cultura para no mantenerlas cerradas a la tradición celta. La Biblioteca de Cataluña se convierte en un pub irlandés con voluntad global.
            La presa, es una obra profundamente irlandesa ya que se inspira en las leyendas de espíritus y espectros propios de la mitología celta. Los personajes comparten protagonismo con una serie de fantasmas y apariciones que invaden las historias que los personajes nos explican. Durante toda la obra hay muy poca acción. Por un lado está Brendan, el dueño del bar, por otro lado algunos  clientes que pasan todas las tardes en ese pub, es su punto de encuentro. Jack, es un mecánico y su ayudante. Son dos solteros que comentan sus anécdotas entre el whisky y la cerveza. La novedad del día es que  Finbar, un hombre de negocio, ha alquilado una de sus casas a una extranjera, Valerie, que ha abandonado Dublín para instalarse en el pueblo. Ella se convertirá en el centro de atención que junto al alcohol derivará en unas historias sobrenaturales que cada uno de los personajes irán explicando.
            Ferran Utzet construye unos personajes  cercanos, y nos presenta un pub que es muy reconocible en cualquier lugar. Consigue que las historias de miedo pierdan intensidad y pasen a ser el relato de la soledad de sus narradores. El tono es más confesional que no oscuro, en algún caso, como el de Jim, su historia provoca más risa que miedo. Utzet sabe establecer la atmósfera y desvelarnos poco a poco, sin estridencias, el carácter de los cinco personajes por lo que cuentan y lo que callan.
             Jack es Ramón Vila, un actor que te ofrece a los personajes enteros, redondos; te hace ver toda su historia, pasada e incluso futura. Su monólogo final es una aguja de hielo en el corazón, una historia de amor imposible. Oscar Intente es Jim y hace una verdadera creación de un niño. Como si fuese un niño de la Isla de Nunca Jamás que se esfuerza en comprender un dibujo de una pureza, una comicidad tierna y un encanto hermoso. El poderoso Finbar es Jordi Coromina. Brendan, es Armand Villén, es el papel menos agradecido, el único que no cuenta una historia, pero que requiere a un cómico sobrio, que domine las más difíciles habilidades teatrales: saber mirar y saber escuchar. Por último, Valerie es Montse Germán, una actriz muy elegante. 
            Con esta obra, nos hemos sentido presos dentro de una biblioteca y la magia de los libros nos han acompañado durante todo el paseo por el  Library pub.




                                                                                                        Aleix Serra

Un grupo de desgraciados



ELS JUGADORS. (Los jugadores) De: Pau Miró. Elenco: Andreu Benito, Jordi Boixaderas, Jordi Bosch y Boris Ruiz. Escenografía: Enric Planas. Vestuario: Berta Riera. Iluminación: Xavier Clot. Espacio sonoro: Marta Folch. Teatre Lliure Barcelona.

            En Els jugadors, nos encontramos con cuatro hombres hundidos en el fracaso personal y profesional. La derrota es su espacio vital, a partir de una derrota se genera otra más profunda. Cada personaje encuentra la suya diariamente. Uno de ellos no hace nada para no perder a su esposa y a su barbería, otro no logra conseguir ningún papel tras hacer miles de castings, otro no resuelve un problema matemático, otro no consigue sacar a su amante del prostíbulo del cual trabaja. Cada uno de ellos vive su propia desgracia.
            Pau Miró, es un joven dramaturgo de Barcelona que se arriesga a contar historias sencillas con gran profundidad. En esta ocasión nos cuenta una historia llena de humor donde nos enseña la realidad a través de la ironía. Las cuatros historias se entrelazan para desarrollar progresivamente un final que desde el principio nos presenta el autor, un robo. Miró sabe moldear con astucia los caracteres de los personajes dando a cada uno su propia personalidad. Es sorprendente cuando nos presenta de forma justificada la parición del fantasma del padre del profesor fallecido recientemente.
            Sorprendentemente el autor saca pequeños detalles humorísticos de estos cuatro personajes que están marcados por una existencia intranscendental. Es probable que ni sirvan para ser perdedores. Cuando juegan a cartas es como si tuviesen un espejo que reflejara sus propias vidas. En la que ninguno de ellos ha salido ganando.
            Cabe destacar la interpretación de los actores que han sabido transmitir la esencia de cada personaje, ensalzando la figura de Jordi Boixaderas que representa con gran maestría el personaje de actor fracasado que incluso nos deleita con una canción que deja al público sin respiración. Sin olvidarnos de Jordi Bosch que destaca, una vez más, su vis cómica.
            Nos hayamos ante una atmósfera que deja poco al sentimentalismo. Dentro de un piso antiguo que está a punto de caerse a trozos. Donde  la ironía del juego y el azar juega sus propias cartas. Dentro de este patetismo e ironía de la obra, Miró no cruza la línea del histrionismo en ningún momento. A pesar de la atmósfera creada consigue la risa de algún espectador que se debe sentir identificado con alguno de los personajes.
            Por lo tanto, una sencilla pero efectiva obra en la que nada sobra y nada falta, que transporta al espectador al interior de las desgracias de los personajes, y que deja en sus retinas un buen trabajo.




                                                                                                           Aleix Serra

Un método efectivo


El mètode Jennifer. Dramaturgia: David Belzunce. Dirección: Artur Díaz y David Belzunce. Elenco: Rocío Gutiérrez, Ana Mª Romero, Erika Rodríguez, Carla León y Elena Simarro. Producción: Laboratori Teatral Patates amb suc. TeatreNeu

El Mètode Jennifer nos muestra una realidad muy cercana a los tiempos de crisis que estamos viviendo. El Mètode se asoma al interior de las empresas a través de un agujero, en este caso un supuesto espejo, para observar con detenimiento los procedimientos que  utilizan en la actualidad las grandes empresas para contratar a un empleado. Cinco cajeras de un conocido supermercado son llamadas para ser aspirantes a un puesto superior dentro de la propia empresa.
            La compañía, formada por jóvenes actrices y directores, ofrece al espectador teatro en estado puro. Tanto es así, que la historia podría seguirse por la sucesión de imágenes y situaciones tan potentes que abruman a nuestra retina.  Quedan en la memoria gags y momentos que nos lleva a una comedia muy disparatada. Consiguen satirizar la obra teatral El método Gronholm, que también partía de distintas pruebas eliminatorias. Con ellas los implicados iban descubriendo sus caracteres a la vez que reflexionaban sobre el sistema de selección.
            Las actrices juegan muy bien su papel, destacando entre ellas la vis cómica de la cajera barrio bajera, que con la gracia de sus respuestas y el contraste de su verdadera cara, que aflora cuando no entiende nada de la situación y termina explotando, consigue que el público ría sonoramente. Por supuesto el trabajo de contención de la falsa cajera, que sabe interpretar con maestría los diferentes rolles.  
            La iluminación, la escenografía y el propio vestuario logran que se respire un ambiente liviano con pequeñas fisuras por las que se escapan inevitablemente lo más humano: los sueños, los deseos, las frustraciones, los miedos, la envidia e incluso los secretos. Quizás el momento de la proyección aleja al espectador del disfrute vivido y de la implicación con las actrices. Además, la utilización de disparos durante la función desconcierta en todo momento al espectador.
            Lo más importarte es comprobar como aún quedan salas que se arriesgan con montajes alternativos, asumiendo el riesgo al miedo a lo desconocido por parte del público. En este caso los espectadores siguen acompañando cada miércoles a una joven compañía.


                                                                                                                         Aleix Serra

Arriesgarse con la máscara



Persona. De: Javier Villena. Iluminación: Manel SanMartin. Video: Eduardo Santisteban. Diseño cartel: Tigran Music. Técnico: Jordi Serra. Fotografía: Claudio Perrone. Cal Ninyo, Sant Boi de Llobregat, Barcelona.

Persona, una propuesta arriesgada para espectáculos no comerciales, defiende su propia idea del teatro sin alejarse de lo más básico, contar historias.  Un teatro lleno de mensajes cargados de símbolos que nos conducen al mundo de  los sentimientos, donde la protagonista absoluta es la máscara que con su lenguaje universal nos guía a lo más profundo del ser humano.
       Por todos es sabido que se puede crear un espectáculo sin apenas  nada; lo único que nos hace falta es delimitar el espacio. Por ello, es muy acertado los pocos elementos que utiliza el director para explicarnos su propia visión de la muerte. Una muerte que en algunos momentos está llena de ternura  y, en otros,  de violencia; como un ritual que al final del túnel deslumbra una luz. En este caso, la luz de la vida es la única esperanza y nos la presenta  con un muñeco en forma de bebé. Por ello, hablar de la  muerte se convierte en vida.
       El acompañamiento de la música en prácticamente todo el espectáculo, nos conduce  a un mundo onírico. Ese mundo donde la máscara llega a su mayor exponente, la muestra como dueña y señora de la escena. En todo momento busca la identidad personal de cada personaje buscando un registro poético. Consiguiendo que esta tenga vida propia como si unos niños nos enseñasen las directrices de la vida.
    Villena al crear sus propias máscaras como buen artesano las convierte en piezas delicadas que manipuladas con precisión nos hace olvidar que detrás de ellas se esconde un actor. Por ello, deja  al actor que lo manipula en  una segunda posición. Además, consigue crear una atmosfera distendida y agradable cuando hace partícipe al público, demostrando su técnica e imaginación creando diversos personajes. En ese momento consigue un teatro ágil y divertido que hace arrancar alguna carcajada al espectador.
      A día de hoy, nuestro país no está educado para visionar este tipo de espectáculos. Villena ha sabido construir un territorio teatral que impregna la visión y la emoción del espectador.
                                                                                                       Aleix Serra

sábado, 2 de junio de 2012

ALFREDO MARQUERIE. Último artículo de A. Marquerie

pincha en la imagen para acceder al último artículo escrito por A. Marquerie

ALFREDO MARQUERIE. Nota biográfica.

-pincha en la imagen para acceder a la exposición-

miércoles, 20 de abril de 2011

La magia del actor

Caminando plácidamente por la calle me encontré una percha. Pensé, qué cantidad de vestuario se debe haber colgado en esta percha. El de un trabajador, el de un ministro o el de un estudiante. ¡La percha es democrática! ¡En las próximas elecciones votemos a la percha! De hecho, está tan colgada como los políticos.

Fijándome bien, en la parte superior de la percha compruebo que podría ser un actor, ya que siempre está en un durísimo interrogante. ¿Qué haré mañana? ¿Qué comeré?... El triángulo interior sería el escenario y los extremos pueden ser el público. Se formaría un triángulo donde pasaría la corriente entren el actor y el espectador. Lo importante es que el espacio asuma su condición de magia.

Si unimos los dos vértices sobre la base de un triángulo, este espacio asume facultades diversas. El espectador se da cuenta de que está en presencia, no sólo del actor, sino de los demás espectadores. Entonces es consciente de que el actor no es, sino finge ser y comienza un discurso, una virtualidad teatral. ¿Qué pasaría si uno de los tres puntos no están en su sitio? ¿Y si, el actor que desempeña el rol de marqués, se cree verdaderamente un marqués? La respuesta es obvia: sería un capullo. No digo que los capullos no puedan hacer teatro, conozco a tantos que podría hacer una lista. Por otro lado, si todos en la sala creen que es un auténtico marqués, no estaríamos hablando de la geometría del teatro, sino de otro lugar. Entonces, estaríamos en la iglesia, sería una misa.

Un actor, dos espectadores y nada más. Ni maquillaje, ni vestuario, ni siquiera las luces, ni la banda sonora. El actor no necesita nada ni a nadie, es la envidia de la iglesia. Antes al actor se le enterraba fuera de los cementerios porque no eran dignos de campo santo. Es normal, porque el actor, le roba el oficio al sacerdote, al oficiante religioso y porque tiene contacto con la divinidad, con los símbolos... hace milagros, le roba los milagros al pobre sacerdote. El actor es quizás la más baja, pero ciertamente la más milagrosa de las figuras teatrales; ya que no es un punto, sino también es de carne y hueso con todos sus límites y defectos.


Aleix Serra

Mi compañera



La lengua, ese cuerpo carnoso, fibroso y móvil ubicado en el interior de la boca es mi fiel compañera. Me ayuda a degustar miles de sabores, muchos de ellos los disfruto saboreándolos. El amargor del café, el dulzor de un buen pastel, la acidez de un limón y el salado del bacalao.

Además, ella me ayuda con la articulación de los sonidos. Gracias a su movimiento puedo decir miles de palabras. Con ellas me comunico, discuto, enamoro, engaño, disfruto... en definitiva a través de ella mis sentimientos se convierten en palabras.

En un beso se convierte en la gran actriz, en la protagonista de los deseos humanos. A ti te debo muchos de los grandes momentos de pasión de mi vida. Gracias compañera por seguir viajando conmigo en los buenos y malos momentos.

Aleix Serra



jueves, 3 de marzo de 2011

Juan Mayorga versiona la obra Woyzeck de Büchner


Se estrena el día 11 de marzo en el teatro María Guerrero de Madrid la obra Woyzeck del dramaturgo Georg Büchner. En esta ocasión será una versión de Juan Mayorga y bajo la dirección de Gerardo Vera. Podremos disfrutar de nuevo del soldado Woyzeck que hace de barbero de su capitán y de conejillo de indias para el doctor del regimiento. La obra es considerada como un drama naturalista de impresionante modernidad.





Yo quiero ser artista o famoso


Yo, Aleix Serra me hallaba plácidamente en mi despacho sin saber que artículo escribir para el blog de crítica teatral. Mientras a través de la ventana veía caer los copos de nieve que estaban invadiendo la ciudad. Los coches blancos parecían muñecos de nieve gigantes. Los niños jugaban a lanzarse bolas, las risas invadían las calles tristes de cada día.
Como ya he comentado estaba sin saber que redactar, cuando de repente llaman al timbre y me dispongo abrir la puerta. La sorpresa fue que en la entrada me encontré con una bella muchacha que deseaba hablar conmigo. Vestía con una falda muy corta y un escote que incluso yo no puede evitar mirarlo. Le hice pasar y con sus finos y largos tacones se introdujo hacia mi despacho. La joven con una voz muy fina me dijo:

  • ¿Es usted Aleix Serra?
  • ¿Qué desea señorita?
  • Vengo en busca de su ayuda.
  • (Asombrado) ¿Qué necesita?
  • Un buen amigo suyo me ha hablado de usted... Necesito que me haga un favor.
  • Si está dentro de mi alcance se lo haré.
  • Yo soy una mujer que...
  • Prosiga.
  • Quiero ser artista.
  • Eso es bueno.
  • Necesito conocer algún manager.
  • Ya entiendo.
  • ¿Podrá ayudarme?
  • Permítame primero hacerle unas preguntas para saber que tipo de artista desea ser usted.
  • A mí personalmente me gusta la televisión o el cine.
  • Me parece correcto... Entonces, ¿desea ser actriz?
  • Sí.
  • ¿Habrá estudiado interpretación?
  • De pequeña en el colegio hice una obra de teatro.
  • ¿Qué obra hizo?
  • La Bella durmiente.
  • ¡Un clásico!
  • Sí hacia de bella.
  • Papel protagonista.
  • Con ese personaje me di cuenta que debía dedicarme a esto.
  • ¿Sabrá usted quien es Stanislasvki?
  • ¿Un hombre de teatro?
  • Tendrá usted que saber los diferentes métodos de interpretación. Así luego seleccionar el suyo.
  • No es necesario eso lo me sale de dentro. Si quiere se lo demuestro.
  • No, tranquila. Le creo. ¿Tendrá usted estudios?
  • Por supuesto. He ido al colegio.
  • Entonces usted leerá bien y pronunciará perfectamente todas las palabras.
  • Sí señor.
  • ¿Sabrá idiomas?... ¿Inglés?
  • No señor.
  • No se preocupe siempre hay traductores. ¿Se habrá preparado usted ante una cámara?
  • Bueno delante del espejo hago maravillas. Y si en el espejo salgo maravillosamente, ante una cámara, me la como.
  • Estará usted dispuesta hacerse algunos retoques.
  • Sí. De momento ya me he puesto pecho.
  • Ya veo, le que da muy bien.
  • Gracias.
  • Sabrá usted que es complicado afrontarse a la prensa.
  • Claro. Además estoy practicando... ¡Fotos no!... ¡A mis abogados, gracias!
  • Tendrá que elegir que tipo de personaje será.
  • Si colaboro en un programa de televisión, con gritar y decir que tal persona se ha costado con otra. Sería suficiente.
  • ¿Usted se acostaría con algún famoso?
  • Sí. Y si es un torero mejor. Los toreros te hacen ganar más dinero.
  • ¿Vendería la vida de cualquier persona cercana?
  • Por supuesto, cuando una quiere algo debe de hacer sacrificios.
  • ¿Qué más sería usted capaz de hacer?
  • Vendería mi alma al diablo.
  • Personalmente usted llegará muy lejos. En el mundo de la televisión mujeres como usted tienen las puertas abiertas para el éxito. Desde mi discreta opinión la fama le espera detrás de esa puesta. Continúe así que conseguirá sus objetivos. Así que usted conseguirá ser una gran famosa.
Con una sonrisa en la boca mi querida famosa se marchó al decirle que le recomendaría a todo el mundo que yo conocía.


(Basado en el artículo de Larra Yo quiero ser cómico)


martes, 15 de febrero de 2011

La ignorancia nos convierte en la nada

La sala García Lorca estrenará el próximo día 14 de febrero a las 12:30 horas la obra de teatro Nosotros los vivos, de la dramaturga Saladina Jota. Nos encontraremos ante un drama histórico inspirado en historias bíblicas. Además con un lenguaje poético que no deja de acercarnos a la dureza del propio texto. Dicha historia no nos va a dejar indiferente a nadie, ya que nos abre los ojos de lo que cada día ocurre en el mundo.

Este texto nos enseña la dureza de la vida, de como unos personajes desde la más pura ignorancia luchan contra el horror del propio ser humano. Cuando debería ser todo lo contrario desear la paz para tener una mayor libertad. “ Nuestra condena es vernos repetidos. En todos nuestros hijos. En todas nuestras hijas. Por los siglos de los siglos", nos comenta Saladina. Me pregunto, ¿hasta cuando vamos a estar condenados a esa condena?.

Ha sido un trabajo duro el que ha realizado Saladina, el trabajo con los actores ha sido un proceso minucioso ya que ella se ha encargado también de la dirección de la obra. Ha conseguido que este texto tan poético sea transmitido a través de los actores con naturalidad. “El teatro para mi es un espacio para la memoria, la reflexión y la confrontación del ser humano consigo mismo. Un lugar donde mirarnos para reconocernos con valentía y honestidad. Un lugar de aprendizaje. Un lugar donde todavía conservo la esperanza de su utilidad para mejorarnos individual y colectivamente", reflexiona Saladina.

La dramaturgia ha conseguido con el texto reflexionar sobre la violencia del ser humano, después de que veamos este montaje os invito a reflexionar sobre la violencia que cada día observamos a nuestro alrededor.





domingo, 6 de febrero de 2011

Antecrítica: MANOLE SOMOS TODOS


Los próximos días 10 y 11 de Febrero a las 18 horas en la Sala A de la RESAD, nos encontraremos con el estreno de la obra de teatro Maese Manole bajo la dirección de Marian Mocane. Nos acercará de la mano del poeta y filósofo comunista Lucian Blaga una de las más famosas leyendas Rumanas. Este joven director se arriesga con su propuesta a introducirnos en el sacrificio del ser humano.
La leyenda nos cuenta como un constructor medieval de iglesias, junto al sacerdote deciden sacrificar a la primera mujer que vaya a llevarles la comida, para poder seguir construyendo la iglesia. Y dio la casualidad que la primera mujer que se acercó fue su esposa y tuvo que sacrificarla. Una vez termina la iglesia se dio cuenta de su error y se tiró desde el campanario. “ fue una víctima del poder religioso y social”, nos comenta Marian.
“Quiero contar en este montaje como en todas las profesiones sobre todo la nuestra, el mundo del teatro, el sacrificio es muy importante” nos dice Marian. La obra nos muestra como para conseguir nuestros propósitos tenemos que prescindir de muchas de las cosas que nos rodean.
El director intenta alejarse del cristianismo ortodoxo de su país para acercarse más a nuestra cultura española, donde la iglesia católica está presente. Intenta hacer una crítica al poder del la iglesia. “Creo que en mi país no le gustaría lo que estoy haciendo” nos dice Marian, ya que él a realizado una mezcla entre lo medieval y lo contemporáneo.
Maese Manole nos transladará desde un mundo realista mágico al expresionismo Alemán. Nos topamos ante un texto desconocido en nuestro país que nos puede sorprender. Y como nos dice Marian, “Manole somo todos”.

miércoles, 26 de enero de 2011

Ramón Gómez de la Serna

Poema A La Memoria Desgraciada Del Joven Literato D. Mariano José De Larra de José Zorrilla


Larra se suicidó el 13 de Febrero de 1837; al día siguiente fue su cadáver conducido al cementerio de la Puerta de Fuencarral. Al entierro asistió una gran parte de la intelectualidad
madrileña, entre ellos Nicomedes Pastor Díaz, que será quien describa con mayor fidelidad el
suceso. Su crónica de aquel día y extravagante momento formará parte del prólogo con el que
Zorrilla encabezará su primer tomo de Poesías, publicado ya ese mismo año.

Era una tarde de febrero. Un carro fúnebre caminaba por las calles de Madrid. Seguíanle en
silenciosa procesión centenares de jóvenes con semblante melancólico, con ojos aterrados.
[…] Entonces, de en medio de nosotros, y como si saliera de bajo aquel sepulcro, vimos brotar
y aparecer un joven, casi un niño, para todos desconocido. Alzó su pálido semblante, clavó en
aquella tumba y en el cielo una mirada sublime, y dejando oír una voz que por primera vez
sonaba en nuestros oídos, leyó en cortados y trémulos acentos los versos […] que el señor
Roca tuvo que arrancar de su mano, porque desfallecido a la fuerza de su emoción, el mismo
autor no pudo concluirlos. Nuestro asombro fue igual a nuestro entusiasmo […] bendijimos a la
Providencia que tan ostensiblemente hacía aparecer un genio sobre la tumba de otro, y los mismos que en fúnebre pompa habíamos conducido al ilustre Larra a la mansión de los muertos, salimos de aquel recinto llevando en triunfo a otro poeta al mundo de los vivos y proclamando con entusiasmo el nombre de Zorrilla.


POEMA

Ese vago clamor que rasga el viento
es la voz funeral de una campana;
vano remedo del postrer lamento
de un cadáver sombrío y macilento
que en sucio polvo dormirá mañana.

Acabó su misión sobre la tierra,
y dejó su existencia carcomida,
como una virgen al placer perdida
cuelga el profano velo en el altar.
Miró en el tiempo el porvenir vacío,
vacío ya de ensueños y de gloria,
y se entregó a ese sueño sin memoria,
¡que nos lleva a otro mundo a despertar!

Era una flor que marchitó el estío,
era una fuente que agotó el verano:
ya no se siente su murmullo vano,
ya está quemado el tallo de la flor.
Todavía su aroma se percibe,
y ese verde color de la llanura,
ese manto de yerba y de frescura
hijos son del arroyo creador.

Que el poeta, en su misión
sobre la tierra que habita,
es una planta maldita
con frutos de bendición.

Duerme en paz en la tumba solitaria
donde no llegue a tu cegado oído
más que la triste y funeral plegaria
que otro poeta cantará por ti.
Ésta será una ofrenda de cariño
más grata, sí, que la oración de un hombre,
pura como la lágrima de un niño,
¡memoria del poeta que perdí!

Si existe un remoto cielo
de los poetas mansión,
y sólo le queda al suelo
ese retrato de hielo,
fetidez y corrupción;
¡digno presente por cierto
se deja a la amarga vida!
¡Abandonar un desierto
y darle a la despedida
la fea prenda de un muerto!

*

Poeta, si en el no ser
hay un recuerdo de ayer,
una vida como aquí
detrás de ese firmamento…
conságrame un pensamiento
como el que tengo de ti.

Carta a José Zorrilla:

Muy señor mío: he tomado la dirección de El Español, periódico cuyas columnas surtía Larra con sus artículos: pues la muerte se llevó al crítico dejándonos al poeta, entiendo que éste debe de suceder a aquél en la redacción de El Español. Sírvase usted, pues, pasar por esta su casa, calle de la Reina, esquina a la de las Torres, para acordar las bases de su contrato. Suyo, afectísimo,
J.G. de Villalta

martes, 18 de enero de 2011

Yo quiero ser cómico.

Yo quiero ser cómico, fue un artículo publicado en la Revista Española el 1 de marzo de 1833, bajo el seudónimo de Fígaro. Dicho artículo nos hace una crítica a los actores teatrales con poca profesionalidad artística. Esto nos llega a pensar que el autor rompe con los artículos costumbristas que había escrito hasta el momento. Y nos presenta un artículo más crítico y dramático. Se ve claramente que el autor desea modificar y renovar el teatro que existía en su época.

Larra a través de un diálogo con un muchacho que desea ser actor que viene a pedirle consejo nos introduce su crítica hacia el teatro de ese momento. A través de las preguntas que le hace como el dice al “mancebo” descubrimos en la ironía de sus preguntas como el desearía que fuese un actor y como debería comportarse.

Nos enseña lo que debería saber y hacer un actor: (Nos lo hace llegar negando todas estas virtudes para un actor).
  1. Gramática y propiedad.
  2. Saber de latín, clásicos y literatura.
  3. Saber pronunciar con afectación.
  4. Saber de historia. Trajes, épocas...
  5. Tener buena figura.
  6. Saber de modales (normas de cortesía, protocolos).
  7. Conocer el mundo y el corazón humano.
  8. Tener memoria.


Desgraciadamente han pasado más de un siglo desde que Larra escribió este artículo. Muy a pesar nuestros si miramos a nuestro alrededor, aún nos preguntamos por qué muchos de los actores de nuestro país que están en activo, no se aplican un poco el cuento e intentan reproducir estos ocho puntos que cita Larra.

Revista Española, nº 34, 1 de marzo de 1833. Fígaro.

domingo, 2 de enero de 2011

Ya soy aceptado.



De pequeño mi padre me apuntó a jugar a fútbol, era la ilusión de su vida. Su hijo pequeño se podría convertir en un gran futbolista. Yo no me podía imaginaba ir vestido de corto y menos correr detrás de un balón. Mi ilusión era totalmente opuesta a la de mi padre. Yo prefería ponerme unas zapatillas de ballet o subirme a un escenario para fantasear siendo un pirata, un astronauta, un campesino o el chico guapo de la protagonista. ¡Yo quería ser aceptado!
Más tarde otro dilema, cuando ya había conseguido tener una novia formal de repente uno va y se fija en el vecino de enfrente. En estos momentos te das cuenta de que las reglas o normas que te han inculcado no sirven para nada. Nos forman en una sociedad donde no nos enseñan una guía para ciertas situaciones. Aunque ahora desde hace unos años supuestamente han implantado nuevas leyes para igualar estas situaciones. De repente, ¡Ya soy aceptado!
A veces deseé ser heterosexual y actué como si lo fuera, no era porque mi homosexualidad me hiciera infeliz sino porque creí que era la única manera de sobrevivir en medio de los prejuicios de la sociedad. Me dañaba ver como a muchos niños de mi edad algunas personas se sientan con el derecho de burlarse, despreciarlos e incluso agredirlos tan sólo porque eran diferentes de ellos.
En la actualidad en nuestro país ya nos podemos casar e incluso podemos adoptar niños. Un nuevo avance para la normalidad. Incluso ya podemos ser militares tranquilamente en los Estados Unidos, ya me puedo imaginar a todos vestidos de soldaditos. Y que se piensan que ahora todos los soldados gays Americanos van a ir con pelucas o se van a poner tetas.
Pero con la iglesia hemos topado. No tienen suficiente con el apoyo a la vida y a la familia que su cacique Benedicto XVI al visitar la ciudad de Barcelona declaró “El amor generoso e indisoluble de un hombre y una mujer es el marco eficaz y el fundamento de la vida humana en su gestación, en su alumbramiento, en su crecimiento y en su término natural". Aquí viene mi gran duda:
¿No puedo proporcionar amor generoso?
¿No soy Natural?
Una cosa es que digan que los homosexuales en general son superficiales o promiscuos, y otra que nos tachen de artificiales o de no naturales.
Mientras que aún en ocho países pueden ser condenados a cadena perpetua, en Polonia está prohibida la promoción de la homosexualidad o cualquier otra desviación en los centros educativos. Pero, yo ya soy aceptado.