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jueves, 5 de mayo de 2011

Reflexión

La lengua


La lengua, teniendo en cuenta su enorme potencial es completamente ambivalente. Tanto puede ser utilizada para la creación, la evolución de una cultura y la riqueza de los pueblos como para su manipulación, destrucción e involución. Pero podría afirmarse que su lado negativo se debe a la dicotomía entre palabras y hechos. Esta desunión hace que surjan los malentendidos. Cuanto más manejo de la palabra tengamos, más capacidad camaleónica. Si la lengua y los hechos se dirigieran hacia un mismo sentido, probablemente nacería una verdad, una coherencia. La pregunta es: ¿Somos capaces después de tanto entrenamiento en la utilización de máscaras, de ser realmente coherentes en cuanto a hechos y palabras? Me confieso incapaz. Ni aun cuando intentemos serlo, los demás nos dejarían. Y creo que este tema da para mucho y como no soy ninguna experta ahora os dejo para que den rienda suelta con honestidad y coherencia a la sin hueso, ¿O es que os han comido la lengua los ratones?


ÁNGEL DE AZA

miércoles, 20 de abril de 2011

Mi compañera



La lengua, ese cuerpo carnoso, fibroso y móvil ubicado en el interior de la boca es mi fiel compañera. Me ayuda a degustar miles de sabores, muchos de ellos los disfruto saboreándolos. El amargor del café, el dulzor de un buen pastel, la acidez de un limón y el salado del bacalao.

Además, ella me ayuda con la articulación de los sonidos. Gracias a su movimiento puedo decir miles de palabras. Con ellas me comunico, discuto, enamoro, engaño, disfruto... en definitiva a través de ella mis sentimientos se convierten en palabras.

En un beso se convierte en la gran actriz, en la protagonista de los deseos humanos. A ti te debo muchos de los grandes momentos de pasión de mi vida. Gracias compañera por seguir viajando conmigo en los buenos y malos momentos.

Aleix Serra



viernes, 1 de abril de 2011

Parole


La lengua nos hace prisioneros de una cárcel de palabras. Dobles sentidos, malas interpretaciones o el tan traído “No, lo que yo quería decir era …” Nada. Palabras, palabras y más palabras. Ahora mismo me faltan las palabras. No obstante seguiré escribiendo para comunicar. Algunas veces la comunicación se vislumbra como una entelequia, algo inalcanzable, algo por lo que luchar con uñas y dientes. Con lengua y con palabras. Palabras que articulan mi pensamiento entorno a una idea. En este momento me doy cuenta de cuanto necesito esa cárcel de palabras para poder expresar todo aquello que deseo compartir. ¿Cómo lo hago?. Con Palabras. El alguacil vuelve a cerrar la celda. Vuelvo a caer en la tentación de hablar. Palabras que arden en mi boca y piden escapar. En cualquier instante saldrán disparadas como un misil tomahawk. No suenan los tambores de guerra, aún queda algo de esperanza. La verborrea, de momento, no es un trastorno psicológico. Tiempo al tiempo y palabras a las palabras. 


ZIGMAT

jueves, 24 de marzo de 2011

La lengua


La lengua es vital. Me ayuda a comunicarme y a comprenderme. Me ofrece momentos de creación y conocimiento, cuando cuento, escribo, escucho, leo. También cuando pienso a solas, a veces lo hago con tanta pasión por el milagro que me aventuro a elevarme sobre mi limitada lengua hacia un lenguaje más bello, universal, casi soñado.
  La limitación, realidad insuperable y que superamos juntos. La lengua es un sistema construido por todos, que limita y a la vez nos invita a compartir. No nos comunicamos únicamente mediante el lenguaje, pero a través del lenguaje transmitimos pensamiento pensado, es decir imágenes, emociones, ideas, impulsos, pero siempre orientados hacia un lugar de encuentro.
 
Fabricio Barreiro

Amor y odio


¿Cómo puedo odiar y amar a la vez a este organismo rugoso? Palabras que se forman, sueños que destruyes. Reconciliación y mentiras. Todas estas se forman en tu interior y construyes al hombre a tu imagen y semejanza.

Un Dios del que aparecen distintos sonidos que nos prohíbe comunicarnos. Nos influye el odio y nos confunde con la dulzura del amor. Eres la bella mujer de rápidos movimientos. Y espero que esos dientes te encierren de por vida ¿Pero qué haría si no existieses? ¿De dónde vendría la música si no pudieras escapar? No te he dejado y ya te extraño. Hablaré contigo, hablaré dentro de un canto, hablaré con distintos sonidos buscando tu amargo sabor del perdón.

Te puedo decir que te amo o que te odio, pero no que te he olvidado. Esa es la única forma que conozco para crear el misterioso acto de recordar con el gusto: La deliciosa y ácida manzana.

Lengua afilada, lengua bípeda, lengua materna. Mecanismo de destrucción masiva y gran forma para amar.

¡Tengan cuidado y no lo olviden: La lengua no muerde!



P. Ugrumov


La lengua


Sin duda, la lengua, es el sistema más perfecto de manipulación, de donde parte todo adoctrinamiento y toda violencia. Pero también es la única herramienta capaz de luchar contra ella misma. Es necesario, por tanto, conocer los tintineos y repiques de tan variopinta serpiente, ya que así podremos vislumbrar todas las relaciones tejidas y luchar de manera precisa, si queremos, contra ellas. Toda arma política está llena de pequeños resortes que funcionan de las más diversas maneras. La lengua es dulce como la mora, aunque se halle dentro de las zarzas.
Podemos realizar dos caminos si no queremos adentrarnos en el valioso conocimiento y buen uso de ésta: callarnos o vivir para siempre sometidos, ciegos, desmembrados por sus afiladas fauces. Sean ustedes libres de tomar la decisión que más les convenga, pero no se olviden de que si los humanos superan a los animales en su capacidad para el horror es precisamente porque hablan.

Irene Ochoa

viernes, 18 de marzo de 2011

La lengua - Dostoyevski


La lengua es, sin discusión, la forma, el cuerpo y el envoltorio del pensamiento [...], y, por decirlo de algún modo, la palabra última y definitiva de la evolución orgánica. De donde se deduce que, cuanto más ricos sean los materiales y las formas que adquiero para expresar mi pensamiento, más feliz seré en la vida, más precisas y comprensibles serán mis razones tanto para mí mismo como para los demás, más facilidades tendré para dominar y vencer; podré decirme más rápidamente a mí mismo lo que quiero decir, lo expresaré con mayor profundidad y con mayor profundidad también comprenderé lo que quería decir; mi espíritu será más fuerte y más sereno y, por supuesto, seré más inteligente. [...] Ni que decir tiene que cuanto más rico, flexible y variado sea nuestro conocimiento de la lengua en que hemos decidido pensar, más facilidad, variedad y riqueza habrá en la expresión de nuestro pensamiento.

Dostoyevski, fragmento de Diario de un escritor


Para la próxima clase, cada alumno/a deberá hacer una reflexión o definición personal, de lo que significa para él/ella, la lengua, en 10 líneas.
El profesor:
Juan Antonio Vizcaíno